Como os gustan tanto estas lecturas que hacemos a veces en clase, la he convertido en una prueba. Para los que no saben de que va, con esta lectura nos convertimos en detectives. Así que ánimo, leelo atentamente e intenta adivinar lo que se pide. Un punto para el mejor detective.
EL BILLETE DEL TREN
Antonio y Luís habían sido los socios fundadores de “Impresa” imprenta dedicada exclusivamente al mundo publicitario, con la que habían conseguido hacerse un hueco en ese mundo, gracias al esfuerzo personal de ambos y a la austeridad en el gasto de la que hacía siempre gala Antonio.
Precisamente por lo poco que le gustaba gastar, y sólo en temas estrictamente necesarios, a Luís le parecía increíble que Antonio se decidiera a comprar dos billetes de tren para el congreso sobre publicidad que se celebraría ese fin de semana en Granada.
Fuera de lo habitual, Antonio, justificó el gasto recordándole que fue él; el que había insistido, en muchas ocasiones, que debían modernizar la empresa y que la situación de crisis por la que estaban pasando, era el momento justo para estar a la última al objeto de ser competitivos.
El caso fue que, sin salir aún de su asombro, se veía subido en el vagón del tren rumbo a Granada, junto a su amigo y socio de toda la vida. Ambos lucían en sus rostros la ilusión que hacía tiempo habían perdido y recordaban la época de los primeros días cuando fundaron “Impresa. Sin embargo estaban muy ajenos al hecho de que sólo unas horas más tarde, el cuerpo de Luís yacería inmóvil en el bosque de la Alhambra.
Antonio declaró a la policía que nada más llegar a Granada cogieron un taxi en la estación de tren para que les llevase al “Alhambra Palace”, hotel muy próximo al monumento nazarí, en la misma colina y cercado de los bosques que la rodean. Cuando llegaron dejaron el equipaje en sus habitaciones y al poco de estar allí, Luís llamó a la puerta de Antonio, para decirle que iba a dar un paseo por los alrededores del hotel por si quería acompañarlo, sin embargo Antonio rehusó la invitación por encontrarse cansado y prefirió darse una ducha antes de ir a cenar. Esa sería la última vez que vería con vida a su amigo y socio.
Al observar la escena, la policía pensó que se trataba de un robo; el cual debió acabar mal seguramente al resistirse Luis, el cual presentaba signos de haberse defendido del atraco. Tras las primeras pesquisas se observó que le faltaba la cartera y el reloj de pulsera.
Después de prestar declaración, Antonio solicitó autorización para volver a su casa en Córdoba, a lo cual la policía no se opuso, aunque si le pidieron que estuviese localizable. El lunes a primera hora de la mañana el Inspector Sánchez acudió al despacho de la empresa de Antonio y Luís, con la intención de realizar algunas preguntas más a Antonio. Al entrar encontró al socio cabizbajo sentado en su despacho. Observó detenidamente la habitación que se encontraba decorada con carteles y premios recibidos por su trabajo, y
posteriormente detuvo su mirada, durante un breve momento, sobre la mesa del despacho de Antonio. Allí junto al teléfono, un blog de notas y las llaves de la empresa; se encontraban los billetes de tren que le habían llevado a Granada y a la muerte de su socio. El Inspector, levantó los ojos y sin mostrar ningún gesto especial se dirigió a Antonio y le dijo:
‐ He venido para hacerle algunas preguntas sobre la muerte de su socio, pero creo que mejor le leo sus derechos y me acompaña a comisaría porque está usted detenido como principal sospechoso del asesinato de Luis.
¿Qué detalle hizo pensar al Inspector que Antonio estaba implicado en la muerte de su socio?. La solución puede estar en el texto y en el dibujo. Lee atentamente y observa el escenario de los hechos narrados.